Prologo

YPF, el gran fraude K consistió en depredar y saquear a YPF y las arcas del Estado Nacional, por una suma que supera los 46,000 millones de dólares, dejando a la empresa colapsada económica, financiera y productivamente, al país sin energía, a los argentinos soportando constantes aumentos de gas y combustibles, y a los responsables de todo ello, indemnizados e impunes.


¿Quiénes lo hicieron?

La empresa española Repsol, las empresas Petersen de la familia Eskenazi, con la complicidad de Néstor y Cristina Kirchner y de sus funcionarios (Julio de Vido, Roberto Baratta, Daniel Camerón, Axel Kicillof, Miguel Galuccio, entre otros) .


¿Cómo lo hicieron?

Transfiriéndose ilegalmente a ellos mismos los activos de YPF, de la siguiente manera:

i) El gas y petróleo de YPF, lo exportaban a “precio vil” a empresas vinculadas con Repsol en el exterior, para que luego estas empresas lo vendieran al verdadero precio, obteniendo de esta manera millonarias ganancias fuera del país, pero a YPF solo ingresaba el “precio vil”.

 

ii) Se transfirieron los yacimientos que YPF tenía en el exterior y que fueron adquiridos antes de que conociéramos acerca de la existencia de Repsol, los Eskenazi y los Kirchner.

iii) Robándole el dinero a YPF, mediante el cobro de exorbitantes e ilegales dividendos, incluso superiores a sus ganancias, el cobro de millonarios e ilegales honorarios para sus directores, el pago de facturas truchas a proveedores inexistentes, y el pago con sobre precios a proveedores existentes. Todos estos fondos eran enviados a España, USA y Australia.

En ese andar delictual, también evadieron sumas millonarias en impuestos.

 


Los EsKenazi: “El regalo de 3,500 millones dólares”

 

Durante los años 2008 y 2011, las empresas Petersen de los Eskenazi, recibieron como regalo el 25% del paquete accionario de YPF cuyo valor ascendía a 3,500 millones de dólares.

Esa operación simulada de compraventa fue literalmente un regalo para los Eskenazi, ya que no tuvieron que DESEMBOLSAR UN SOLO CENTAVO, ni poner ninguna garantía propia.

Las empresas Petersen eran un sello de goma, sin patrimonio, personal, ni actividad alguna, que las constituyeron los Eskanzi en Madrid tan solo unos meses antes de la operación, cuyo único dueño era una sociedad llamada también Petersen pero radicada en Australia, con acciones al portador, por lo que existen sospechas que esas acciones sean de los Kirchner.

Esas empresas “sellos de goma” recibieron créditos por 3,500 millones de dólares, que lo devolvían con las propias ganancias de YPF.  Ganancias pasadas cuando las empresas Petersen ni siquiera existían y las ganancias futuras de YPF.

Si no los pagaban, las garantías eran las mismas acciones de YPF que le regalaban, aunque al parecer los desaparecidos “fondos públicos de la Provincia de Santa Cruz”, cuyos dueños son los santacruceños, también fueron utilizados ilegalmente como garantía colateral de la operación.

Como dijo el Senador Rodriguez Saa ante el Congreso, “… así yo también me puedo quedar con el 25% de Coca Cola…”

La gestión de los Eskenazi al frente de YPF exacerbó el saqueo a la que estaba ya siendo sometida YPF por parte de Repsol, y ello provoco su colapso, con devastadoras consecuencias para el país y los argentinos.

Los vínculos entre los Eskenazi y los Kirchner, son tan estrechos que ambas familias fueron denunciadas penalmente en una causa por enriquecimiento ilícito abierta contra la familia presidencial.

Además, los Eskenazi son los propietarios del 51% del Banco Santa Cruz, el restante 49% está a manos de la Provincia, denunciado por el pago de intereses exorbitantes a los plazos fijos de los Kirchner.

Durante la administración de Néstor Kirchner los Eskenazi adquirieron el Banco de Entre Ríos y el Banco de Santa Fe, operaciones que fueron muy cuestionadas por el escaso valor de compra.

La empresa constructora de los Eskenazi (Petersen, Thiele & Cruz) fue una de las principales beneficiarias de las obras públicas sospechadas de corrupción, y recibió fondos por 2,114 millones de pesos del Estado Nacional.

 


Las consecuencias para YPF: “Su colapso productivo, económico y financiero”

El saqueo a YPF trajo como consecuencia que el horizonte de sus reservas de gas descendiera de 17 años a tan solo 7 años.

La producción de gas y petróleo se redujo el 50% aproximadamente.

YPF quedo endeudada en 9,000 millones de dólares y con dinero en caja para afrontar sus costos por tan solo 22 días, sumado a ello, millonarios pasivos ambientales y no declarados en el balance.

Su patrimonio se redujo a más de la mitad, sufrió una descapitalización bursátil de casi 10,000 millones de dólares, y el valor de sus acciones registraron una pérdida del 70% aproximadamente.

 


Las Consecuencias para los argentinos: “Sin gas, cepo cambiario, constantes aumentos…”

 

El robo del gas, petróleo y los yacimientos enteros de YPF, fue la principal causa de la pérdida del autoabastecimiento del país, luego de 20 años ininterrumpidos. Por tal motivo nos quedamos sin el gas que necesitamos.

La YPF de Repsol y los Eskenazi fue la responsable del 54% de la caída de la producción de petróleo y del 97% de la caída de la producción de gas de la Argentina.

Para abastecernos se debió importar grandes cantidades de gas (GNL), que fueron pagados con los dólares de las reservas del BCRA, las cuales disminuyeron fuertemente.

Por la pérdida de las reservas del BCRA, el gobierno de CFK implemento el cepo cambiario y las restricciones a las importaciones, entre otras trágicas medidas económicas.

Lo absurdo es que el gas (GNL) importado, ¡CFK se lo compraba a Repsol!, y, además, con millonarios sobre precios.

¡Pero lo más absurdo!, es que los constantes aumentos que actualmente estas soportando también van a parar a las manos de Repsol, por su participación en la empresa Gas Natural que opera en nuestro país.


 


La Contracara del Fraude: “Las ganancias de Repsol y los EsKenazi”

Las empresas Petersen de los Eskenazi cuando le obsequiaron el 25% de la YPF, eran un “sello de goma”, sin patrimonio, activos, ni empleados, que no tuvieron que desembolsar ni un solo centavo, ni arriesgar garantía propia alguna.

Repsol en el año 1999/2000, cuando adquirió YPF, era una empresa pequeña casi sin yacimientos y varias veces menor patrimonialmente que YPF, que en ese momento era la mayor empresa argentina, líder en américa del sur y con presencia mundial.

En el 2012, la situación se revertió de manera inversamente proporcional, donde Repsol se convirtió en una gigante energética integrada y global con presencia en todo el mundo e YPF es tan solo una empresa local con escasa presencia en el mundo, colapsada productiva, financiera y económicamente, sobre endeudada, que tiene que rogar para que les presten dólares a tasas superiores 9% anual, y el Estado debe subsidiarla.

El total de activos que Repsol y los Eskenazi le robaron a YPF, todo ello enviado a España y Australia principalmente, asciende como mínimo a una suma aproximada a los 46.000 millones de dólares, ello sin contar otros varios delitos que la justicia deberá investigar.

 


La Huida de YPF Parte I: “Fraude a inversores americanos y a 32.968 ex trabajadores de YPF”

 

Ante la situación de colapso y ruina de YPF, Repsol pergeño un plan de “Huida de YPF” llamado por su propio presidente Brufau bajo el cínico eufemismo de “reducir la exposición de Repsol en YPF”

Así las cosas, a fines del 2010 y durante los primeros meses del 2011, Repsol vendió de manera fraudulenta a los inversores americanos casi el 17% de sus acciones “contaminadas” de YPF, ocultando y manipulando información relevante, por una suma cercana a los 2.500 millones de dólares a razón de 42 dólares por cada una de ellas. Al poco tiempo, el valor de esas acciones descendió abruptamente hasta llegar a los 11 dólares, y los americanos vieron evaporarse sus inversiones.

Para defraudar a los americanos Repsol contó con la complicidad de CFK y sus funcionarios, quienes días previos a las ventas, repartían elogios por cadena nacional para con Repsol y los Eskenazi, cuando todos ellos sabían que YPF estaba en ruinas.

La fórmula fue sencilla: Mega anuncios de “nuevos hallazgos” (falsos) y millonarias inversiones (falsas) + cadenas nacionales + suba de la acción de YPF = Repsol vendía.

Pocos meses después de las ventas accionarias, CFK y sus funcionarios cambiaron sus discursos e inculpaban a Repsol por el colapso de YPF.

En la “Huida de YPF” también fueron defraudados unas 32.968 familias de ex trabajadores de YPF, quienes contaban a su favor con una medida cautelar que le prohibía a Repsol vender sus acciones en YPF, hasta tanto se resolviera su reclamo por la restitución del 10% de sus acciones en dicha empresa.

Repsol con la complicidad de dos jueces de nuestro país, y bajo el mando del Carlos Zannini vendió sus acciones en YPF a los desprevenidos inversores americanos, violando e incumpliendo la medida cautelar.

El cinismo Zannini llego a su máxima expresión cuando derramo lagrimas ante los Congresistas, al evocar la lucha de los ex trabajadores de YPF.

 


El Salvataje a Repsol y los Eskenazi “La Expropiación, la gran mentira K”.

A fines del 2011, aún le faltaba a Repsol desprenderse del 57% que le quedaba en YPF, respecto de la cual ya era inocultable su estado de ruina y colapso, por lo que no era posible continuar con la caza de “inversores desprevenidos”.

Así aparecieron en escena la CFK y sus funcionarios, quienes montaron una teatralización en la cual cada parte cumplía con su rol, y cuyo objetivo era distraer al votante para ocultar lo que verdaderamente sucedió en YPF.

CFK acusaba e inculpaba a Repsol por las consecuencias del vaciamiento de YPF para el país, y por tanto era merecedor del remedio populista de la “expropiación”.

Pese a algunas rencillas entre Brufau y CFK, Repsol, aceptó su rol de víctima del “salvajismo populista” a cambio de un cachet de 5.000 millones de dólares, aunque descaradamente pretendía 10.000, y así se presentaba ante el ingenuo mercado internacional, que bramaba por el respeto del estado de derecho, sin saber que estaban siendo utilizados.

Lo cierto fue que la expropiación se trató de una puesta en escena para que relato mediante, otorgarle un SALVATAJE a Repsol y a los Eskenazi, ya que el ilegal “Modelo de Negocios” (transferencias a ellos mismos de los activos) que venían aplicando en YPF estaba agotado, en tanto la empresa estaba en ruinas y el país sufriendo por la falta de gas y combustible.  Además, debían que hacerse cargo de los 9,000 millones de dólares de deuda, y de los millonarios costos para YPF vuelva a producir gas y petróleo.

Vaca Muerta necesitaba millonarias inversiones para que produzca gas y petróleo no convencional y claramente ni Repsol ni los Eskenazi estaba dispuestas a invertir en ella. Ni siquiera invertían en el gas y petróleo convencional, cuyos costos y riesgos eran y son sustancialmente menores.

Los Eskenazi para no ser denunciados penalmente, necesitaban de un hecho inusual y ajeno a control, como lo fue la expropiación, para de esta manera ocultarles a los bancos prestamistas que el verdadero motivo de la falta de pago de sus créditos obedecía al robo sistemático a la que fue sometida YPF.

Como en el caso “Ciccone” la expropiación también tuvo como finalidad ENCUBRIR a los responsables de los delitos que se cometieron contra YPF y las arcas del Estado, y a eso se dedicaron Miguel Galuccio, Presidente de YPF, y Axel Kicillof como Ministro de Economía y Director de YPF al mismo tiempo.

La expropiación no era necesaria, ni conveniente, el Estado debió haber intervenido la empresa y luego demandar a Repsol, las empresas Petersen y a los directores en YPF, por los millonarios daños que le causaron a la primera empresa argentina y al país, tal como lo reclamaban políticos de la oposición, periodistas especializados y expertos en temas energéticos.

 


El Pago por la Expropiación: “El verdadero negocio, la impunidad”

Y así llegamos al 2014 en el cual se firmó el Convenio de Solución Amigable y Avenimiento de Expropiación, por el cual le pagamos a Repsol por la expropiación de sus acciones en YPF unos 5.000 millones de dólares, cuyo costo final para los argentinos supera los 10,000 millones de dólares.

La verdadera perdida para YPF y el país, y por contrapartida el verdadero negocio para Repsol, es haber evitado tener que restituirle a la empresa todo lo que le robo más los daños causados a YPF y al país, e indemnizar a las 32.968 familias de ex trabajadores de YPF.

Por ello CFK, además de pagarles 5.000 millones de dólares, les otorgo las más amplias garantías e indemnidades en el Convenio acordado, es decir la impunidad absoluta.

El pacto de impunidad adquiere ribetes más escandalosos aún, cuando a espaldas de los accionistas de YPF y de la sociedad, en clara violación a la ley, Galuccio y Kicillof le hicieron firmar a la empresa un “Convenio” en el cual ¡Repsol renunciaba a nada e YPF renunciaba a millonarios reclamos contra la empresa española!

A los Eskenazi que no fueron parte de los Convenios de impunidad, ya que no fueron expropiados, nadie les reclamo nada, y de ello se encargaron Galuccio, Kicillof y los jóvenes de la Campora, nombrados como directores de YPF por CFK.

¡Impunes y envalentonados, ahora los Eskenazi van por más!, como te contaré más adelante.

 


El Encubrimiento: “Galuccio, Kicillof y los jóvenes de la Campora”

 

Una vez firmado el Convenio con Repsol, (Pacto de impunidad), el Gobierno de CFK necesitaba enterrar la historia de fraude y proteger a los Eskenazi.

Para ello contó con la complicidad de los directores de YPF nombrados por CFK en abril de 2012, presididos por Miguel Galuccio, Axel Kicillof, y secundados el resto de los directores de estrechos vínculos con Máximo Kirchner, quienes no escatimaron esfuerzos para incurrir en fragantes delitos de encubrimiento, tales como, violaciones al Estatuto de YPF, la ley de sociedades comerciales, las regulaciones del mercado de valores de la Argentina y los Estados Unidos.

Estos delitos de encubrimiento no solo impidieron que YPF pudiera demandar a Repsol, a las empresas Petersen, a los Eskenazi y el resto de los directores, por los millonarios daños que le provocaron, sino que además le permitió los Eskenazi ser ellos quienes demanden a YPF y al Estado argentino por una suma cercana a los 4,000 millones de dólares, ante el Juez Griesa.

Te quieren hacer creer que los Eskenazi no tienen nada que ver. Eso es falso, este millonario juicio es un fraude más, pensado al detalle para continuar con el saqueando a YPF y al Estado Nacional

Fueron tantas las ilegalidades cometidas por Galuccio, Kicillof y los jóvenes de la Campora en YPF que en abril de 2015, es decir unos pocos meses antes que el “kirchnerismo” deje el poder, dispusieron que la propia YPF, y no una empresa aseguradora como se acostumbra, les otorgara una amplia indemnidad por cualquier reclamo que le pudieran hacer en forma personal.

Esta indemnidad fue un fraude más y representó un “cheque en blanco” para que pocos meses después estos directores pudieran “mal defender” a YPF en el millonario reclamo ante el Juez Griesa.

Por esta ilegal indemnidad, YPF se vería perjudicada por partida triple:

  1. Por el saqueo, depredación y vaciamiento a la que fue sometida.
  2. Por las “maniobras de encubrimiento” que impidieron que la empresa sea resarcida por los millonarios daños que le ocasionaron.
  • Porque en caso que los directores vaciadores y/o encubridores sean condenados personalmente, será el bolsillo de YPF que deberá pagar sus condenas!

 


Comparativo con otros hechos de corrupción K

 

Este fraude supera con creces todos los hechos de corrupción, conocidos hasta el momento, que se cometieron durante los gobiernos de los Kirchner, como los casos Lázaro Báez, Cristóbal López, Jaime, Boudou, dólar futuro, los bolsos de López, Hotesur, Los Sauces, etc.

Hasta el momento todos esos casos de corrupción juntos sumarian unos 16.000 millones de dólares, y el caso YPF supera los 46.000 millones de dólares.

Por ello se considera que no estamos frente a una nueva “Ruta del Dinero K”, sino ante la “AUTOPISTA DEL DINERO K”.

Además, ninguno de esos casos de corrupción K le causó tanto daño al país como el fraude a YPF en relación a la pérdida del autoabastecimiento energético, a tal punto que los expertos vaticinan que las consecuencias de este fraude como ser la falta de gas, combustibles y sus constantes aumentos, lo van a padecer tus hijos, los hijos de tus hijos, y tal vez más generaciones.

 


Comparativo con el Caso Petrobras de Brasil

 

Tenía razón CFK cuando declaraba allá por el 2012, que soñaba con una YPF similar a  Petrobras, ya que poco tiempo después de esa declaración, se supo del millonario fraude y hechos de corrupción a la que fue sometida la empresa brasilera.

El caso Petrobras en Brasil, por el cual Lula fue llevado esposado a declarar, empresarios muy importantes están presos y expulso a Dilma Roussef del gobierno, es INSIGNIFICANTE en relación al caso YPF de nuestro país, por lo delitos que aquí se cometieron, por los montos involucrados y por las consecuencias que generaron a la economía argentina.

arriba.